El viaje

El momento de levantarte por la mañana es el mejor indicador de lo contento que estás con tu vida. Despertarte de noche para ir a clase, salir de la cama con una expresión facial tan fría como el mundo exterior y la necesidad de asesinar a tanto tu voluntad como a tu personalidad para ser capaz de convencerte de que tienes que ir a clase una vez más, son cosas que dicen bastante sobre lo apasionado que estás por vivir otro día de tu maravillosísima existencia.

Personalmente, pasar por ese momento durante años me llevó a la conclusión de que la vida era así y de que, probablemente, me sintiera así por cansancio, sin más. Pero en una etapa de bajón me paré a pensar, y me replanteé mi situación, cosa que me ayudó a descubrir que me equivocaba. Solo estaba haciendo lo que me decían que tenía que hacer para vivir como, en parte, me estaban obligando a vivir.

Desde entonces, empecé a observar el mundo y a buscar información valiosa en cada una de mis acciones. Y ahí empezó mi viaje. Mi viaje en busca de mi personalidad.

 

Rebusqué dentro de mí mis sueños más locos, empecé a aceptar mis errores e intenté mejorar todo lo que era capaz de mejorar. Creo que desarrollé una adicción a la mejora. Y es un problema que me hizo feliz, al menos hasta que me agotó. Acabé poniéndome malo cada mes, durmiendo poquísimo, evadiéndome de mis responsabilidades y trabajando sin parar. Además, ya que estaba, empecé a hacer mucho ejercicio. Morí en vida.

Pero no me arrepiento de nada. Eso es lo que me ha llevado a ser quien soy hoy. Me ha llevado a ser yo mismo. Y por eso escribo esto.

Seas quien seas, si no estás a gusto con tu vida, te aconsejo que empieces tu viaje hoy mismo. El cambio puede doler, sí, pero menos que la eterna incertidumbre. Busca algo que te entretenga y párate a apreciar los detalles agradables de la vida. Eres una persona única, especial y valiosa. No te conviertas en otro clon.

 

 


1 comentario

  • Brillante reflexión!!
    Aunque no sé si lo que dices me anima o me deprime, la verdad. No “convertirse en otro clon” a veces tiene un coste muy alto.

    María

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